¿Que pasa con lo que se pierde? ¿A donde van a parar las llaves, los calcetines, los anillos, la licencia de manejo, etc, etc? ¿Si ya no están con uno... con quien están? Y si eso pasa con las cosas ¿que pasa con los momentos? ¿Existe un lugar donde se reuna todo lo que esta perdido?
Yo supongo que si, quiero pensar eso. Lo anterior viene a colación porque en los últimos días, mientras casi todo el mundo esta de vacaciones, me he puesto a pensar en todo lo que me estoy perdiendo y si eso me va a llevar a algún lugar. ¿Trabajar como workaholic me va a servir de algo? ¿Dejar perder las cosas me va a dar la oportunidad de obtener mejoras más adelante?
Entonces me ha venido a la cabeza la idea del Oubliette que según los franceses es como un tipo de calabozo donde se ponía a un prisionero para su perdición o para ser olvidado (oublier en francés significa olvidar), por eso siento que en mi vida hay un oubliette donde poco a poco las cosas se están acumulando.
Ropa, aretes, cepillos, mi podcast, discos, muñecos, amigos, amores, fotos, credenciales, amabilidad, emociones, metas, este blog... todo cabe allí.
Después de pensarlo un poco, un recoveco así puede ser muy útil. Algo te molesta: mandalo al oubliette. Fácil, rápido, limpio, ¿gratis?
Ok, los Oubliettes existen en la mente de cada uno, pero existen, entonces ¿tienen limite? Es decir, no importa cuanto pongas allí siempre habrá espacio o por el contrario hay cierta capacidad de almacenaje... No se, pero el mío cada vez tiene más en su interior y por lo tanto me estoy ganando poco a poco pases y hospedajes a los oubliettes de la gente a mi alrededor.
Ergo, si olvidas... te olvidan.

